Los 40 trabajadores del servicio de restauración de la residencia presidencial -camareros, cocineros y auxiliares- han realizado este viernes una jornada de huelga y una concentración frente a La Moncloa en protesta por los retrasos en el cobro de sus nóminas.

La huelga ha sido motivada por la sucesión de impagos de salarios por parte de la empresa gestora del servicio, Dulcinea Nutrición SL, desde el mes de octubre de 2018, agravándose la situación desde el mes de marzo cuando los retrasos se demoraron más de 15 días en cada mes. 

A esta situación hay que sumarle los impagos en otro de sus centros, el Centro Nacional de Investigaciones Metalúrgicas (CENIM), en el que los trabajadores y trabajadoras permanecen sin cobrar sus nóminas desde el mes de junio. La situación viene de la etapa de Rajoy al frente del Ejecutivo.

La anterior concesionaria, Ramiro Jaquete, también fue apartada de la gestión por impago en el verano de 2017. En aquel entonces, la plantilla convocó cuatro jornadas de paros durante el mes mayo ante la actitud negligente de la empresa y la pasividad de la Administración. 

Tras la quiebra, la Subsecretaría del   Ministerio   de   Presidencia llegó   a   un   acuerdo   con   Dulcinea   Nutrición   SL,   empresa especializada en alimentación saludable, que consiguió superar en el concurso de licitación a grandes empresas del sector como Mediterránea de Catering SL o Eulen.

Fue la oferta más ventajosa: 1,93 millones de euros de los 7,13 que tenía presupuestada la Subsecretaría de Presidencia. 

Los sindicatos demandan el pago de los salarios a la plantilla por parte de Dulcinea Nutrición y exigen  a la Presidencia  del Gobierno y al CENIM que tomen las medidas inherentes a lo establecido en la Ley de Contratos Públicos, cumpliendo los pliegos de condiciones por los que fueron adjudicatarios de las concesiones.