Pablo Iglesias, actual líder de Podemos, ha afirmado en un acto oficial que los años de existencia del partido morado han sido “muy difíciles”, en gran parte por la “campaña de cloacas” dirigida contra los morados para impedir que saliesen en el gobierno.

Pablo Iglesias, Secretario General de la formación morada, durante un acto oficial donde ha presentado su propuesta de dirección de cara a la próxima Asamblea Ciudadana Estatal del 21 de marzo, ha hecho varias declaraciones sobre el origen y rumbo del partido, haciendo hincapié en su presencia en el Gobierno como un triunfo que ha tenido que superar lo que ha descrito como “duras barreras”.

“Hoy podemos sonreír y decir que no han conseguido sus objetivos, todos los aparatos del Estado y sus brazos mediáticos trabajando para que no entrásemos en el Gobierno, y hoy les decimos: Queridos amigos de las cloacas, estamos en el Gobierno”, ha declarado.

Sobre todo, ha dedicado su turno de palabra a arremeter contra aquellos a los que llama de “las cloacas”, refiriéndose a “algunos individuos”, políticos y policías que según el vicepresidente, “han hecho mucho daño a la democracia” dedicándose a “fabricar pruebas falsas” contra su formación para impedir que ésta estuviese en el actual gobierno.

También ha señalado en muchas ocasiones el papel de estas personas de “las cloacas” contra la democracia en el país, acusándoles de “humillar la calidad democrática de nuestra patria”, para el líder de Podemos, son una “basura proveniente del franquismo” y “una democracia no se puede permitir gente así”, ha declarado. Para zanjar el asunto ha afirmado que “Nuestra democracia será mejor cuando los responsables políticos, policiales y mediáticos de la cloaca estén donde tienen que estar, en la cárcel”.

Además de esta celebración de llegada al ejecutivo, Iglesias se ha enfocado en los próximos pasos de su partido, alegando que la formación “tiene que hacer algunas cosas mucho mejor”, que debe encaminarse a ser un partido “organizado” y “fuerte” que se caracterice por una “relación cómplice” con los círculos del partido de bases pero “jamás de correa de transmisión con los movimientos sociales y la sociedad civil”.

Más concretamente, ha declarado que la “acción de partido tiene que ir en la misma dirección que nuestra acción de Gobierno, esto no significa subordinar al partido a las decisiones que tome el Gobierno, sino entender que la construcción de contrapoderes sociales es lo que le toca a una formación política que entiende que existen clases sociales y que las clases tienen intereses distintos”.

Lo ha simplificado diciendo que su reto actual pasa por “construir un bloque histórico con las fuerzas políticas hermanas” y, “con la sociedad civil, construir trincheras sociales que permitan defender, representar y proteger los intereses sociales”.”Nuestro desafío en esta nueva etapa como partido de Gobierno, en esta Tercera Asamblea Ciudadana es, como dice Rafa Mayoral muchas veces, luchar, crear poder popular”.