Jordi Turull, Raül Romeva y Dolors Bassa son los políticos que afrontarán las sentencias más duras por su implicación en el proceso independentista.

Con un resultado unánime, la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha impuesto, por delito de sedición, una pena de 13 años de cárcel y otros 13 de inhabilitación del cargo a Oriol Junqueras, exvicepresident de la Generalitat de Cataluña.

La expresidenta del Parlament, Carme Forcadell, también entrará en prisión por los sucesos del pasado 1 de octubre de 2017, siendo su pena de 11 años y medio y otros tantos de inhabilitación.

Los únicos políticos que no tendrán que cumplir condena son los exconsejeros Santiago Vila, Meritxell Borràs y Carles Mundó, condenados a una pena administrativa de 200 euros diarios durante los próximos 10 meses, y una inhabilitación especial del cargo un año y ocho meses.

Las sanciones penales impuestas han sido finalmente de sedición, y no de rebelión como pedía la fiscalía. El delito de sedición está penado con entre 8 y 10 años de cárcel a quienes hayan “inducido, sostenido o dirigido” el movimiento, y de 10 a 15 años a los individuos “constituidos en autoridad”.