El pasado 8 de junio, tras ocho días de tensión y de debate, Estados Unidos y México han alcanzado un acuerdo sobre el tema migratorio de la aplicación de aranceles a productos mexicanos con la que había amenazado la Administración de Trump.

El pulso comenzó en el mes de mayo, ya que Trump afirmó que gravaría con una tasa de un 5% todo los productos importados de México si el gobierno m exicano no frenaba la entrada de inmigrantes indocumentados a las puertas estadounidenses.

El acuerdo establece que M éxico se compromete a registrar y controlar las entradas en la frontera y para ello es necesario el despliegue de la Guardia Nacional por todo el territorio, especialmente en la frontera sur.

El comunicado conjunto habla de medidas de México, sin especificar ninguna cifra, y Ebrard enfatizó en que el e var á la dureza para contener la crecida de los movimientos migratorios, ya que en este mes de mayo las cifras alcanzaron los 140 000. En consecuencia de dicha medida, los solicitantes de asilo que crucen la frontera serán enviados rápidamente “al otro lado”.

La economía Mexicana respira un poco tras este pacto, debido a que el 70% de las exportaciones del país eran para el país vecino del norte. Por lo tanto, México sale reforzado de este pacto, las cifras hablan solas, E stados U nidos el pasado año importó a México 35 6 500 millones de dólares.

El mandatario neoyorquino y Marcelo Ebrad, el canciller mexicano, lo han publicado es sus respectivas cuentas de Twitter, después de que este último pasa se toda la semana en Washington en negociaciones.