“El robo del siglo”: es el nombre que se le ha dado a la investigación abierta contra el Banco Santander. Supone el mayor fraude fiscal de Europa: el escándalo de los dividendos cum-ex. La cifra se eleva a 55.000 millones de euros defraudados, y diversos testigos aseguran que el Banco Santander, el cual está siendo investigado oficialmente, tendría un papel muy activo en lo ocurrido.

La investigación comenzó en el año 2013 en Alemania. Sin embargo, en España no ha sonado desde hace un año ninguna noticia nueva sobre este saqueo multimillonario.

Este fraude, que operaba a través de una compleja red de ingeniería fiscal, permitía a los implicados comprar y vender acciones a gran velocidad. Gracias a ello, podían beneficiarse de devoluciones de impuestos sobre rendimientos del capital que se aplican a dividendos, a pesar de que los recargos nunca se pagaban.

Para que esta red de fraude pudiese funcionar, era necesario un vacío legal que implicara a bancos extranjeros fuera de Alemania, en este caso, el Banco Santander.

Según las investigaciones, el Banco Santander fue quien habría planeado y ejecutado las compraventas de acciones que permitieron la evasión fiscal.

Cuando la fiscal jefe del caso solicitó a la Fiscalía Anticorrupción de Madrid que se registrasen las oficinas del banco en Boadilla, el fiscal español, Luis Rodríguez Sol, se negó.