Fuentes iraníes han reconocido que la captura del petrolero británico Stena Impero, realizada el pasado viernes en el Estrecho de Ormuz, es un acto de represalia por la retención en Gibraltar del iraní Grace 1, cuyo tiempo de retención se ha aumentado a 30 días debido a este incidente. 

Según EFE, la captura se debió a una infracción de la normativa de navegación.

Sin embargo, Mohsen Rezaí, secretario del Consejo de Discernimiento de Irán, asegura que las autoridades no retrocederán a la hora de “tomar medidas de represalia”. 
A su vez, el portavoz del Consejo de Guardianes, Abasali Kadjodaí, ha señalado que considera la captura del Stena Impero correcta con el fin de hacer frente a “una guerra económica ilegal y a la incautación de petroleros”.

De momento, el Ministerio británico de Exteriores ha llamado a consultas al representante de Asuntos Exteriores iraní en Londres, Mohamed Hassad Habibollahzadeh, para advertirle de las consecuencias de la captura del petrolero Stena Impero.
El petrolero británico, con 23 tripulantes a bordo, permanece temporalmente anclado en Bander Abbas, unos de los mayores puertos militares iraníes. Londres ha dado órdenes a los barcos de británicos para que eviten temporalmente la navegación en la zona donde se produjo el apresamiento.

Tanto Francia como Alemania han presionado a Irán para que libere de inmediato el petrolero británico.