Israel tendrá otras elecciones el 2 de marzo. Serán las terceras vez en menos de doce meses que convocan comicios, según estableció el Parlamento ayer, ya que ni el primer ministro Benjamín Netanyahu ni el líder de la oposición consiguieron conformar un Gobierno de coalición después de las anteriores dos elecciones.

Tras la votación, que se estableció con 94 votos a favor y 0 en contra, los representantes de la cámara establecieron una moción para la solución del parlamento y establecer un nuevo día de comicios. La disposición se estableció momentos después de que finalizase el tiempo para establecer un Gobierno después de los comicios del pasado mes de septiembre.

En las anteriores elecciones y en las del pasado mes de abril, el partido Likud, encabezado por el presidente en funciones, no consigue obtener la mayoría en la Knesset de 120 escaños, al igual que la formación Azul y Blanco liderada por el antiguo general Benny Grantz.

Las siguientes comisiones, no obstante, se proclamarán en el contexto de la imputación de noviembre por presunta corrupción contra Netanyahu.

Netanyahu rechaza totalmente la acusación sobre estos hechos y señala que no ha realizado ningún ilícito y ha señalado a las fuerzas judiciales de tratar de realizar un “golpe de Estado” para eliminar a un primer ministro que ha permanecido en el cargo durante cuatro legislaturas.

La oposición denuncia que Netanyahu está intentado eliminar el estado de derecho y democrático, y anunciarse en la campaña para los comicios como la víctima de una conspiración.

Como presidente en funciones de Israel, Netanyahu legalmente no debe dimitir obligatoriamente por la acusación y la posterior investigación, y mientras que ocupe este cargo tiene la posibilidad de solicitar al Parlamento que le establezca la inmunidad de procesamiento.

En acciones de presidente en funciones, Netanyahu ocuparía este lugar hasta la formación de un Gobierno definitivo, un asunto que se puede alargar varios meses.