Alrededor de 800 los auxiliares de ayuda a domicilio en Ciudad Real, en su gran mayoría mujeres, cuentan con salarios bajos y jornadas parciales, lo que las sitúa en una posición de gran desigualdad.

Son empleadas que trabajan para la administración, principalmente para ayuntamientos, que contratan el servicio privado. Las mayores problemáticas del sector pasan por dos aspectos: Uno de ellos es que se compute como tiempo de trabajo y por lo tanto se remunere el desplazamiento entre domicilio y domicilio, lo que a pesar de estar en el convenio no se cumple por parte de las empresas. 

Este es uno de los principales puntos de confrontación entre empresarios y la parte social que incluyó en el convenio esta condición. El otro aspecto en conflicto es el recorte de la jornada laboral que sufren cuando el usuario al que se presta el servicio se traslada a una residencia o fallece. El convenio les da un plazo de tres meses para ver si puede reponer la jornada, pero en la práctica lo que ocurre es que les rebajan la jornada.

Es por eso que desde el sindicato piden que los presupuestos de licitación por parte de los ayuntamientos sean más altos y suba también el valor de la hora que estipula la Junta de Comunidades. El sector en la provincia está amparado por un convenio específico con vigencia hasta el próximo año y en el que se logró  incrementos salariales por encima del 1 por ciento para cada uno de los años.