En Boadilla (Salamanca) se han hallado restos de cuatro jornaleros asesinados a manos de
falangistas a principios de la Guerra Civil. Tras una serie de excavaciones dirigidas por la
Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), han conseguido identificar a los cuatro cadáveres que fueron arrojados a una fosa común en el cementerio municipal.
Los restos son de Esteban Mateos Mateos, de 32 años, de su hermano Tiburcio, de 26; Emilio Gutiérrez Pascual, de 33, y Julio Calzado Blasco, de 18. Todos asesinados entre el 12 y 13 de agosto de 1931, por pistoleros provenientes de la Falange.
Según las declaraciones de un vecino de Robleda, fue a partir del 11 de agosto de 1931 cuando algunos falangistas de Ciudad Rodrigo empezaron a hacer desaparecer a vecinos del pueblo, cuyos cadáveres fueron encontrados posteriormente en otros municipios de la zona. Los jornaleros fueron detenidos dos días antes de su muerte, para ser llevados a Ciudad Rodrigo, pero terminaron siendo asesinados a las afueras de Boadilla, donde enterraron sus cuerpos en la fosa común del cementerio civil de la localidad.
Más de 80 años después sus restos ven la luz. En una excavación que dirigirá el arqueólogo Serxio Castro junto a una serie de voluntarios, España vuelve a enfrentarse a un pasado ocultado por el poder económico y político de nuestro país.
Se trata de la primera excavación por parte de la ARMH tras el decreto ley promulgado por el gobierno de la Junta de Castilla y León, el cual según la misma asociación solo ha hecho que retrasar las excavaciones. La actitud de las instituciones hacia el pasado de lucha, sacrificio y pena que nuestro pueblo tuvo que pasar dice mucho del carácter de éstas.
No solo se trata de una excavación; miles de excombatientes siguen enterrados, perdidos y
olvidados por los mismos que dicen defender a España. Pero la memoria histórica no solo supone acelerar la localización e identificación de cadáveres, también se trata de perseguir a los torturadores que siguen impunes por sus crímenes, juzgar y poner en su lugar a todos los que colaboraron con el terror franquista.
Sabemos que por muchas promesas que el PSOE u otros partidos hagan sobre la memoria histórica, recuperar la memoria y la lucha que los republicanos dejaron es algo que al final solo el propio pueblo trabajador puede hacer y hace; un pueblo que no olvida a aquellos que lucharon y dieron su vida por los derechos que hoy nos siguen quitando.