Este lunes la Audiencia Nacional ha comenzado el juicio contra cuatro exdirectivos de Caixanova, tres de los cuales ya estuvieron en prisión y entre los que se encuentra su expresidente Julio Fernández Gayoso.

Los acusados podrían enfrentarse hasta a cuatro años de cárcel por un delito de administración desleal. El tribunal investigará las operaciones inmobiliarias de Rivas-Vaciamadrid, en las que se concedió un préstamo de 67 millones de euros a una sociedad creada por mercantiles vinculadas al banco para un proyecto urbanístico sin que se hubiesen comprado los terrenos y sin haberse cerciorado de que la empresa era solvente; causando un perjuicio de más de 48 millones de euros.

El juicio, que se alargará hasta noviembre, empieza después de que el año pasado el juez Diego de Egea les enviará a juicio e impusiera una fianza de responsabilidad civil de 68,3 millones de euros. La Fiscalía ha pedido cuatro años para los acusados por el delito de administración desleal de gestión fraudulenta de patrimonio y Abanca, antigua Caixanova, pide 3 años.

Ya en 2015 tres de los acusados se convirtieron en los primeros banqueros en entrar en prisión en España de nuevo por administración desleal y apropiación indebida al cobrar indemnizaciones millonarias que se asignaron frente a la posibilidad de tener que abandonar la entidad. Desde 2017 se encuentran en libertad, tras dos años de cárcel y haber devuelto 10 millones de los 18,9 millones que percibieron.

Sin embargo, este no es el único caso al que se enfrenta la excúpula de Caixanova, también está pendiente un juicio por la concesión de préstamos irregulares para reflotar a una conservera vinculada a los directivos de la banca y otra operación urbanística presuntamente irregular.