Siete de los nueve presos condenados pueden salir de prisión por trabajo o actividades de voluntariado.

Junqueras y Romeva, condenados a 13 y 12 años respectivamente por un delito de sedición por el Tribunal Supremo, podrán estar seis horas al día durante tres días a la semana fuera del centro penitenciario para acudir al trabajo.

Las juntas de tratamiento han aplicado el artículo 100.2 al exconseller Quim Forn, con salidas de cinco días a la semana 12 horas y media para ir a trabajar, también aplicado a la exconsellera, Dolors Bassa, y al exdiputado de JxCat, Jordi Sánchez.

El artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario permite flexibilizar el régimen en la cárcel, con lo que ya son siete los líderes independentistas a los que se les ha aplicado estas medidas.

La Fiscalía, por su parte, recordó que la aplicación de este artículo a un preso de segundo grado “es siempre excepcional, exige una interpretación restrictiva, siendo requisito imprescindible que el programa de tratamiento no pueda ejecutarse de otro modo y que esté relacionado con la etiología delictiva”.