La Audiencia Nacional ha dejado en libertad a un quinto detenido de los miembros de los Comités de Defensa de la República (CDR), tras un auto en el que niega la existencia de sustancias explosivas y cuestiona la imputación del delito de terrorismo.

De los siete encarcelados por la causa, cinco se encuentran ya en libertad. En el último auto emitido este jueves, la sala de lo Penal de la Audiencia Nacional impone una fianza de 10.000 euros a Alexis Codina, supuesto miembro del Equipo de Resistencia Táctica de los CDR y acusado de tenencia de explosivos, acabando así con su situación de prisión preventiva.

En el mismo, se afirma que la Guardia Civil no halló en los registros explosivos acabados, sino sustancias susceptibles de ser empleadas para elaborarlos.

El origen de las modificaciones ha sido la decisión de la Fiscalía, tres semanas después de aplicar las medidas cautelares impuestas por el juez Manuel García Castellón, el ministerio público informó a favor de que tres de los acusados obtuvieran la libertad bajo fianza, al no haberse constatado que hubieran tenido contacto directo con los explosivos.

Del mismo modo, la sala considera que el resto tampoco lo han hecho porque en los registros de la Guardia Civil no se detectó termita sino únicamente las sustancias para fabricarla.

Por razones similares, este mismo jueves la juez de instrucción María Tardón fijaba también una fianza de 5.000 euros para otro de los implicados en esta causa, Ferrán Solís.

Según fuentes jurídicas, la magistrada se ha basado en este mismo criterio para excarcelarle. Ferrán Solís fue uno de los detenidos que optaron por declarar ante la Guardia Civil y el juez.

Fue en este interrogatorio cuando reconoció que el encargo de ocupar el Parlament tras la sentencia del Tribunal Supremo contra el Procés no venía del CDR, sino de instancias cercanas a la Generalitat.

Por otra parte, la explicación que se dio por parte de la Fiscalía para apoyar la libertad de los tres primeros, Guillem Xavier Duch, Eduard Garzón y Xabier Buigas, es que estos no habían tenido contacto directo con la fabricación de explosivos.