Los empresarios piden un gobierno estable y moderado con un pacto de Estado entre los dos partidos mayoritarios para así alejarse de los extremos.

Después de los comicios del pasado 10 de noviembre, tanto los sindicatos como la patronal han reclamado ya el inicio de negociaciones para formar gobierno, intentando evitar una nueva repetición electoral. En lo que no han coincido estos agentes es hacia donde tiene que decantarse el nuevo gobierno.

Desde la patronal, la CEOE, miraron hacia un entendimiento entre los socialistas y los populares: “Ha llegado el momento de la responsabilidad política y de la visión transversal para poder conformar cuanto antes un Gobierno estable y moderado”. Con estas palabras mostraba el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi su apuesta por un gobierno moderado y alejado de lo que él denomina los extremos (Podemos y Vox) y para que estos no puedan marcar la agenda política del país, ya que estos extremos generan preocupación en la actividad empresarial.

Los autónomos de ATA, que desde este año forman parte de la CEOE, fueron más explícitos en pedir un acuerdo moderado, planteando concretamente la abstención de Pablo Casado para la investidura de Sánchez. Estos hicieron referencia a la situación de 2016 donde el PSOE facilitó el gobierno del PP con la abstención, reclamando como una responsabilidad llevar a cabo una situación semejante.

La posición más ideológica fue marcada por los sindicatos. Unai Sordo, el secretario general de CC.OO, exigió “un acuerdo de izquierdas y plurinacional” con la intención de desbloquear la situación. Por la otra parte, Pepe Álvarez, el secretario general de UGT, consideró la situación como “una segunda oportunidad para la izquierda del progreso”, pero exigiendo que de verdad los políticos se preocupen por los problemas del país.