Los altos niveles de dióxido de nitrógeno en el aire podrían estar relacionados con una gran cantidad de fallecimientos por el coronavirus, según un examen que examina estadísticas de varias ciudades, incluyendo Madrid, realizado por la Universidad Martín Lutero de Halle-Wittenmberg.

El principal artífice del estudio, Yaron Ogen, señala que se trata de un indicio inicial, acerca de los vínculos entre contaminación, dispersión del aire y la peligrosidad de los focos del coronavirus. Por lo tanto, se tendría que realizar en otros sitios para establecer un espectro más alto.

El informe, que se anuncia en Science of The Total Envioment, alterna cifras de contaminación en el aire, flujos de aire y muertos oficiales vinculados por el coronavirus y señala que las zonas con niveles más altas de polución permanentemente elevados albergan de forma clara más fallecidos que en otras zonas.

El dióxido de nitrógeno es un contaminador del aire que afecta al sistema respiratorio, y desde hace un tiempo se conoce que es el origen de patologías respiratorias y del corazón. Puesto que el nuevo coronavirus también afecta al tracto respiratorio, es razonable asumir que pudiera haber una correlación entre la contaminación del aire y el número de muertes por COVID-19.

El estudio mezcla tres diferentes estadísticas, entre ellas las cifras sobre la contaminación en la Región de dióxido de nitrógeno examinados por el satélite Sentinel 5P de la Agencia Espacial Europea (ESA), que controla diariamente la polución del aire en el mundo.

El experto realizó con esas cifras un contexto global de las zonas con las mayores cantidades y prolongadas de contaminación por dióxido de nitrógeno y se determina en los parámetros de enero y febrero de 2020, previamente de la erupción del COVID-19 en Europa.

Utilizando estos parámetros, el experto determinó puntos calientes en todo el globo con altos porcentajes de polución en la atmósfera y a la vez con poco porcentaje de movimiento de aire. El próximo paso fue la comparación de estos datos con los de muertes ligadas con el coronavirus, examinado de modo destacados los de España, Italia, Francia y Alemania.

La conclusión fue que las zonas con más fallecidos tenían de igual forma niveles en particular elevados de dióxido de nitrógeno y una cantidad destacadamente baja de intercambio vertical del aire.​ Tal como señaló en el informe, cuando miramos el norte de Italia, el área alrededor de Madrid y la provincia China de Hubei, por ejemplo, todas esas zonas tienen algo en común: están rodeadas de montañas. Esa característica hace aún más probable que el aire en esas regiones sea estable y los niveles de contaminación mayores.

Lo positivo de su estudio, señala la nota, es que se trata de zonas individuales y no solo diferencia países, pese que haya la posibilidad de conocer el nivel medio de polución en el aire de un país, estos datos podrían modularse en gran medida de una zona a otra y, por consiguiente, los datos podrían cambiar mucho.

El experto sospecha que la polución en el aire contenida en las zonas afectadas podría haber llegado un decrecimiento general de la salud de la población aquejada, provocando que sean más factibles de contagiarse.