Con la urgente exhumación del cadáver de Franco del Valle de los Caídos, la extrema derecha se ha movilizado para condenar la intención de Pedro Sánchez y su gobierno de acabar con el culto al dictador. Además, cinco reservistas firmaron un manifiesto el cual ensalzaba la figura del mismo.

En el nuevo gobierno se entrevén reformas e intentos de mejorar la sociedad española. Nada más lejos de la realidad, pues el paro, la pobreza y la desigualdad siguen y seguirán presentes en el futuro, como ya demostraron los anteriores gobiernos “socialistas”. Aprovechando la ineficiencia del gobierno actual, la ultraderecha se moviliza por causas sociales y se da a conocer a la clase obrera como la solución a sus problemas.

Aunque se haya destapado el caso de los reservistas y sean juzgados consecuentemente, no cambiará nada en la sociedad española pues, aunque sean 5 los encausados, sigue habiendo miles de declarados fascistas aceptados y alabados debido a su “lucha por la patria”. Esto supone un problema cuando la gente humilde y trabajadora cae en la trampa del discurso racista y fascista repetido una y otra vez por la ultraderecha.

Un ejemplo de ello es el famoso Hogar Social Madrid (HSM) el cual amplía sus filas cada vez más y radicaliza a la juventud mediante ideales nacionalsocialistas. Lo peor de ello es que realizan una función que no realiza el gobierno, como es la de abastecer de alimentos a la clase trabajadora exclusivamente española.

Esto nos hace llegar a una conclusión bien clara: luchar contra el fascismo va mucho más allá de discursos y leyes, hoy en día vuelve a ser más que necesario llegar alli donde llegan las garras de la ultraderecha, luchar por los derechos de los trabajadores y desenmascarar a los grupos fascistas y racistas, los cuales gozan de impunidad ante el estado y de grandes sumas de dinero provenientes de manos privadas.