La “emergencia sanitaria” del coronavirus afecta ya de lleno al Gobierno tras el positivo de Irene Montero y la agudización de la crisis ha cambiado por completo el panorama político y económico.

El cambio de opinión repentino de Inés Arrimadas, que dice ahora que apoyará los Presupuestos para que dicha decisión no quede en manos de ERC, sumado al ambiente de excepcionalidad que vive la bolsa cayendo al 14%, su mayor batacazo histórico, y la rueda de prensa telemática que ha dado esta mañana el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ante la posibilidad de que él también esté contagiado, ofrece una salida del todo impensable hace unos días.

Además, Pablo Casado, líder del PP, ha aprovechado esta situación para cargar duramente contra el Gobierno, al que acusa de haber perdido la iniciativa y de intentar afrontar una peligrosa alarma sanitaria “sólo con buenos consejos”.

Casado afirmó que “hace falta un mando único, las medidas adoptadas son claramente insuficientes” y añadió que “el Gobierno se está parapetando en la ciencia”. La intención de Casado pasa por identificar al actual presidente del Gobierno, el Pedro Sánchez de marzo del 2020 con el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, que en el año 2008 comenzó negando la existencia de una crisis económica que acabó teniendo resultados devastadores para la economía del país. “El PSOE minusvalora las crisis” ha sentenciado.

El Gobierno ha salido al paso explicando que, si no se han tomado antes medidas más radicales sobre esta crisis ha sido porque hasta el domingo el contagio no se había disparado y estaba centrado en algunas zonas definidas y localizadas de Madrid.

Sin embargo, ese día llegaron datos de un aumento exponencial de afectados y, sobre todo, en zonas muy distintas, ya sin capacidad de encontrar el origen, fue entonces cuando se cambió radicalmente el mensaje y las decisiones.