narcotráfico
Fuente: El Confidencial

En los hechos acontecidos este pasado 4 de julio dos agentes de la Guardia Civil resultaban heridos durante una operación contra el narcotráfico en La Línea (Cádiz). Las presiones de los agentes y del cuerpo de la Guardia Civil han obligado a Marlaska, actual Ministro de Interior, entre la noche de 9 julio y la mañana del 10 de julio a declarar y calmar las presiones recibidas haciendo hincapié en los esfuerzos en investigaciones en el patrimonio contra organizaciones de narcotraficantes y criminales.

No es novedad declaraciones como estas, cuando unas de las tantas operaciones del narcotráfico se hacen mediáticas, el Gobierno es “obligado” a declarar y defender su posición de protector de la ciudadanía y de la salud pública, a pesar de que se contradigan con declaraciones públicas previas “Me genera más miedo el elemento prohibicionista que el de la permisividad” (palabras de Marlaska en una entrevista en Público en referencia a la legalización de las drogas).

La industria del narcotráfico no parece fácil de investigar a simple vista, los grandes narcotráficos desvían y blanquean a través de grandes multinacionales y empresas propias suyas. Resulta paradójico que el mismo Estado que esconde numerosos desfalcos con la droga entre políticos, guardias civiles e incluso jueces, vaya a combatirlo realmente.

El propio Marlaska ha afirmado en unas declaraciones posteriores, que es una de las garantías de un Estado democrático y de derechos y que promete luchar contra el dinero sucio de la droga, para poder desmantelar y llegar a las cabezas de las organizaciones. Unas investigaciones turbulentas, que en el pasado ya han dejado extrañas fotos de Feijoó llevando relaciones cordiales con narcotraficantes o dinero “extra” de guardias civiles que “vigilan” el puerto de Algeciras, veremos que es lo siguiente.

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