Los científicos afirman que el COVID-19 no permitirá que podamos volver a la normalidad hasta pasado un año y que, a partir de ahora, deberemos convivir con él como un virus más, a lo que deberemos hacernos a la idea, ya que supondrá seguir manteniendo un cierto distanciamiento social.

Salvador Macip, genetista e investigador de la Universidad de Leicester, señala que, a pesar de que el confinamiento vaya eliminándose progresivamente, le seguirá una “etapa de vigilancia” que durará, como mínimo, un año. En este período de tiempo se podrá salir de casa y se desarrollarán trabajos no esenciales, pero implicará seguir evitando el contacto social, como se está haciendo actualmente.

Este médico también hace referencia a la denominada “inmunidad de grupo”, es decir, lograr que el máximo posible de personas consiga superar el virus para que, de ese modo, tengan los anticuerpos necesarios que les permitan ser “inmunes” y así se logre aguantar hasta que, dentro de un año, se disponga de la vacuna.

Desde el punto de vista de Macip las principales cuestiones que habrían fallado en la forma de atajar esta pandemia en nuestro país han sido tres: la falta de inversión en ciencia, la inadecuada estrategia de comunicación por parte del Gobierno con la ciudadanía y la escasa instrucción de los políticos que les hubiera permitido responder con más rapidez.

Cabe señalar que, según dicho investigador, el coronavirus será una más de las pandemias que podrán aparecer en un futuro y que la situación que estamos viviendo debería servir en un futuro para que, en especial, los países de la Unión Europea no cometan los mismos fallos en la gestión de la crisis sanitaria, la cual ya superaría el millón de casos registrados en el mundo.