La Confederación Vallisoletana de Empresarios (CVA) ha lamentado que el cómputo de víctimas en residencias de ancianos, a las que tachan de colectivo no productivo económicamente, vaya a retrasar el paso de la fase 0 a la 1 de la desescalada en Castilla y León.

Desde de la patronal ponen sobre la mesa la pregunta de cómo quedaría la tasa de enfermos si de ese cálculo se excluyeran los datos de focos de riesgo como pueden ser residencias de ancianos, debido a que no es parte de la sociedad productiva.

La confederación afirma tener la sospecha de que el número de fallecidos por COVID en residencias es lo que está provocando que los datos de las áreas de salud estén por encima de los limites establecidos por la Junta de Castilla y León.

Mediante un comunicado recuerdan que defienden la necesidad de salvaguardar la salud y seguridad de los ciudadanos, pero aseguran que avanzar de manera más lenta que otras comunidades traerá grandes consecuencias en la economía en términos de pérdida de competitividad, dejando a otras empresas ventaja y aumentando el riesgo de cierre de empresas y desempleo.

Critican que en Castilla y León se estén aplicando criterios más restrictivos que en otras comunidades como Madrid, Valencia, Andalucía o Castilla la Mancha, desescalando por zonas básicas en lugar de por provincias y avanzando solo las zonas con menos de tres casos por 10.000 habitantes y uno o ninguno la última semana.