Denuncian jornadas laborales maratonianas, sueldos de 3,5 euros la hora sin contrato y continuas presiones a los trabajadores del BBK Live, el festival referencia del verano en Bilbao, que recibe 1,4 millones de euros de financiación pública.

Durante la presente edición del conocido festival, muchos de los trabajadores han denunciado por redes sociales la absoluta precariedad a la que son sometidos por parte de la organización, cuyos principales responsables son la empresa promotora de eventos musicales “Last Tour” (Azkena Rock Festival, BIME, Donostia Festibala…) y el Ayuntamiento de Bilbao. Los más afectados han sido los auxiliares de barra y de seguridad, servicios que de por sí Last Tour subcontrata a otras empresas y que no cuentan con ningún tipo de control por parte de Inspección de Trabajo:

Jornadas laborales de diez, 12 y hasta 17 horas a pleno sol sin recibir ni una sola botella de agua y teniendo que asumir los gastos de su alimentación, falta absoluta de equipamiento para el personal de seguridad como linternas, walkie talkies, o instrucción mínima, además de tener que soportar las actitudes burlescas de los festivaleros; bajos sueldos de incluso 3,5 euros la hora, sin más contrato que un grupo de WhatsApp desde el que recibían las instrucciones para su jornada laboral y del que podían ser expulsados ante la mínima falta; trabajadores venidos desde otras ciudades y regiones de España obligados a dormir en tiendas de campaña…

Además de las abusivas condiciones de trabajo mencionadas, muchos de estos jóvenes han denunciado las presiones recibidas por parte de los supervisores de los grupos de trabajo, los cuales les instaban a mentir sobre la duración de su jornada ante una posible inspección laboral o, directamente, les amenazaban con ser expulsados, negándoseles cobrar las horas trabajadas.

Ante esta situación nos encontramos con el silencio del Ayuntamiento de Bilbao (PNV-PSE), el cual, además de financiar con 1,4 millones de euros la organización del evento, aporta también servicios públicos adicionales, como el transporte de los asistentes desde la ciudad al recinto o el servicio de limpieza del mismo.

Esta situación de silencio institucional se agrava todavía más si tenemos en cuenta que el director de la promotora Last Tour, Alfonso Santiago, participó activamente en un vídeo para la campaña electoral del actual alcalde de Bilbao, el jeltzale Juan Mari Aburto.

Por su parte, esta empresa ha respondido a las acusaciones de explotación laboral desentendiéndose de la responsabilidad de las contrataciones con un comunicado en el que afirman que ciertas labores organizativas son subcontratadas a terceros, y destacando que su compromiso con el trabajo digno es firme.