Lamela penal supremo
Fuente: El País

Hoy hemos tenido la noticia de que la magistrada de la audiencia nacional Carmen Lamela está entre las tres elegidas para formar parte de la sala penal del Tribunal Supremo, junto a Eduardo Porres Ortiz de Urbina y Susana Polo. Estos vendrán a ocupar el sitio del fallecido José Manuel Maza, encargándose así de investigar y en su caso juzgar a los aforados.

La jueza Lamela llegó en 2015 al juzgado central de instrucción número 3 con una imagen supuestamente “progresista”. Esta imagen viene del papel que desempeño en el gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero, ya que aquí fue parte de un puesto técnico en el Ministerio de justicia, todo ello de manos del PSOE.

Cabe recalcar los últimos casos que ha llevado adelante dicha jueza, Carmen Lamela, para poder entender sus “méritos” para la llegada a este puesto. Ha sido la encargada de procesar al jefe de los Mossos d’Escuadra, José Lluís Trapero, y al conjunto de los políticos independentistas de Cataluña, manteniéndolos en prisión por sedición.

Además de esto debemos hacer hincapié en los últimos dos casos que ha llevado adelante en Euskal Herria. El primero y más mediático que ha llevado adelante esta mujer es el caso de Alsasua. Aquí tomo una pelea de bar en fiestas de pueblo como si fuera un acto de terrorismo, por el mero hecho de que había dos guardias civiles y sus parejas de por medio. A raíz de esto mantuvo a 3 jóvenes, uno de los cuales se demostroó que ni siquiera estaba en el bar en el momento de los actos, en prisión durante año y medio. Luego en el juicio aunque no se mantuviera la denominación de terrorismo se condenó a nueve jóvenes a 2, 9, 12 y hasta 13 años de cárcel por una pelea que incluso en las grabaciones se apreciaba que no era para tal.

El otro caso que tuvo en sus manos esta jueza el de los cuatro jóvenes de Orereta-Rentería de 19 y 20 años, una localidad guipuzcoana, a los cuales mantuvo en prisión por la falsa acusación de terrorismo durante 8 meses. Los mantuvo en prisión sin ninguna prueba visual, solamente con lo que decía la policía, después de que los detuvieran una vez fuera de una manifestación con altercados que se produjo en Pamplona el 11 de marzo del año pasado, sin demostrar en ningún momento que estuvieran haciendo los actos que se les reprochaban (dejamos a un lado también el debate de si eran actos de terrorismo…).

Así son los méritos para alcanzar el tribunal supremo, defender ante todo las posiciones del Estado, aunque para ello haya que encarcelar a jóvenes, montar montajes policiales.

Sigue a Diario raíz en las redes sociales: FacebookTwitterInstagramYoutube.