Son doce las comunidades autónomas que, durante los cursos 2017-2018 o 2018-2019, destinaron una parte de sus presupuestos autonómicos a financiar centros religiosos que segregan a los niños en clases distintas atendiendo a su sexo. Más de 130 millones de euros es la cantidad de dinero público que recibieron en un curso escolar 71 centros educativos religiosos concertados con ayudas públicas en España. Se trata de 70 colegios religiosos y un centro de FP, de los que 68 pertenecen al Opus Dei. 

En total, la cuantía de dichas subvenciones alcanzó los 132.495.110 euros, según explica eldiario.es, que ha recopilado la información de cada una de las administraciones   regionales, a través de sus respectivos portales de transparencia y gabinetes de  comunicación. 

Todas las administraciones, a excepción de Galicia, han facilitado a este medio la información solicitada. 

La Comunidad de Madrid resulta ser el territorio donde más se apuesta por este modelo de financiación. De hecho, su gobierno regional financió con 41,5 millones de euros a 18 escuelas de enseñanza diferenciada en el curso 2017-18. Cataluña fue la segunda comunidad que más dinero destinó, con 30 millones de euros a repartir entre 15 centros.

Las siguientes en el ranking son la Comunidad Valenciana, con 14,8 millones de euros para una decena de colegios y Euskadi, con seis centros y 12,5 millones de euros; ambas cifras corresponden al último curso académico, 2018-19. También destaca Navarra, con un presupuesto de 11,6 millones de euros repartido entre dos centros. El resto de comunidades -Andalucía, Murcia, Castilla y León, La Rioja, Baleares, Asturias y Cabtabria- se encuentran por debajo de los 10 millones de euros. Cabe destacar que no todas las comunidades financian este modelo educativo.

 Canarias, Aragón, Extremadura y Castilla-La Mancha no destinan dinero público a mantener centros que separan a su alumnado por razón de sexo. Lo mismo sucede en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, donde las competencias dependen del Ministerio de Educación