Fuente: infolibre

Ayer, como cada lunes desde enero de 2018, cientos de pensionistas se concentraron ante el ayuntamiento de Bilbao para reclamar unas pensiones dignas. Andrea Uña, portavoz del colectivo del pensionistas, afirmó que continuarán manifestándose cada semana, como ya afirmó anteriormente, a pesar de las promesas presupuestarias del PSOE.

La lucha por las pensiones sigue sacando a la calle a los más mayores, y también a una gran cantidad de jóvenes que se unieron desde el principio a dicha reivindicación. Como muchos otros colectivos, el Movimiento de Pensionistas de Vizcaya, uno de los responsables de esta convocatoria semanal en la capital vasca, han dejado claro que un simple cambio de gobierno no presupone ninguna victoria, hasta que realmente se realice un cambio profundo en el sistema público español, violentado a lo largo de los años.

El optimismo que trata de proyectar el nuevo gobierno “socialista” sobre esta cuestión, deja mucho que desear, sobre todo teniendo en cuenta la tendencia que ha seguido el sistema de pensiones, así como otras tantas prestaciones públicas, no ya desde la victoria del Partido Popular, sino desde la creación de la Seguridad Social en nuestro país.

Sí, es cierto que el PP no cesó en sus ataques contra el sistema de pensiones y los salarios, es cierto que la revalorización del 0,25% fue la guinda del pastel y la principal razón por la que millones de personas decidieron salir a la calle; pero no podemos olvidar el pastel entero. A pesar de las promesas de Sánchez y de su proyecto público, los españoles no podemos olvidar el papel que ya tuvieron los socialistas en el desmantelamiento de las conquistas sociales de las generaciones anteriores en lo que respecta a la Seguridad Social.

No podemos olvidar que el PSOE fue el partido que introdujo la reforma para alargar de los 8 a los 10 años trabajados para que nuestros mayores tuviesen una pensión, así como los años del período para el cálculo de la base reguladora de 2 a 8 años. Fue gracias a la Huelga General de 1985, que el gobierno se vio obligado a introducir la revisión automática de las pensiones en base al IPC, a través de la Ley 26/1985 de 31 de julio de 1985.

En la misma línea, durante el gobierno del Partido Popular, se unieron al apoyo de la ley 24/1997, proveniente de los Pactos de Toledo que articulaban un sistema de pensiones “complementado” con pensiones privadas, además de otras desventajas que aun a día de hoy siguen pasando factura.

Pero la “guinda socialista” vino con Zapatero y los recortes públicos, incluido uno de los ataques más severos contra las pensiones, una tarea que el PP se ha encargado de finiquitar. El aumento de 65 a 67 años como edad de jubilación como objetivo a largo plazo, el aumento de 15 a 25 años para el cálculo de la base reguladora del sistema de pensiones, y de 35 a 37 años cotizados para cobrar el total de la pensión.

El PP y el PSOE fueron los verdugos del sistema público que tanto les costó a nuestros mayores conquistar, un gobierno tras otro han conseguido mercantilizar hasta el último rincón de nuestros derechos, derechos que se ganaron plantando cara a los “grises” y la bota franquista. Las promesas de Sánchez se quedan en papel mojado, y la historia de nuestro país vuelve a darnos una lección que no podemos dejar de lado: salir a la calle y luchar es la única garantía de futuro que le queda a la gente humilde y trabajadora.

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