Las polémicas medidas económicas adoptadas por el gobierno de Ecuador han generado once días de violentas protestas por parte de los indígenas del país, que se concentraron en Quito, la capital del país, pero que sucedieron en todo el territorio. Finalmente, el presidente Lenin Moreno ha anulado el decreto y los indígenas han detenido las movilizaciones.

El decreto 883, conocido como “paquetazo económico” tenía como objetivo reducir el déficit fiscal impuesto por el FMI, que ha rescatado el país con un préstamo de 10.000 millones de dólares. Una de las medidas más controvertidas eran el enorme aumento de los precios de los
combustibles al eliminar el subsidio hacia éstos.

El rechazo de la población generó violentas movilizaciones de indígenas y la población de la ciudad de Quito mayormente. El presidente llego a decretar el estado de excepción en todo el país y el toque de queda parcial para contener las revueltas, que han dejado siete muertos,
decenas de heridos y un millar de detenidos.

Obligado por la presión popular, el gobierno de Lenin Moreno ha reculado y ha entablado negociaciones con los líderes indígenas para crear un nuevo decreto, dejando sin efecto el decreto 883. Para esto se instalará una comisión que elaborará el nuevo decreto, integrada por las organizaciones del movimiento indígena, participantes en este diálogo y el Gobierno nacional, con la mediación de las Naciones Unidas y la Conferencia Episcopal Ecuatoriana.