El Tribunal Supremo condenará a los principales líderes independentistas, que fueron juzgados por el proceso independentista y que están en prisión, por los delitos de sedición y malversación, pero no por el de rebelión como había requerido la Fiscalía.

Tras cuatro meses, los siete magistrados que han juzgado el ‘procés’ se han inclinado por la opción que había decidido la Abogacía del Estado. A pesar de que la decisión ha sido unánime, la sentencia está a la espera de que los siete magistrados la firmen el próximo lunes.

El Código Penal estipula en el artículo 544 que la sedición se considera un delito contra el orden público y puede ser aplicada a quienes “sin estar comprendidos en el delito de rebelión, se alcen pública y tumultuariamente para impedir, por la fuerza o fuera de las vías legales, la aplicación de las leyes”.

También recoge que se castigará con penas de prisión de ocho a diez años a quienes hayan “sostenido o dirigido la sedición o aparecieren en ella como sus principales autores” y de 10 a 15 a personas “constituidas en autoridad”; siendo las penas por sedición notablemente menores que las de rebelión.

Siguiendo este artículo, la Abogacía del Estado pedía 12 años de cárcel para el exvicepresidente Oriol Junqueras, 11 para los exconsejeros independentistas en prisión Joaquim Forn, Jordi Turull, Josep Rull, Raül Romeva y Dolors Bassa y 8 años para Jordi Sánchez (NAC) y Jordi Cuixart (Ómnium Cultural); frente a las solicitadas por el Ministerio Público que alcanzaban los 25 años de prisión para Junqueras.

El juicio por el ‘procés’ lleva a espera de sentencia desde el pasado mes de junio, tras su comienzo en febrero del mismo año desde el que han escuchado tanto a los acusados, como a 422 testigos y una docena de peritos, además de ver cientos de vídeos sobre lo ocurrido antes oír los informes de todas las partes. Finalmente, los magistrados se dedicarán a revisar el texto este fin de semana para firmarlo este lunes.