En el primer cuatrimestre de 2020 los accidentes mortales en el trabajo se han disparado en Castilla y León, dejando unos datos preocupantes. Han pasado de ser 8 a 18, es decir, se ha producido un crecimiento del 125%.

Este crecimiento tiene como causa principal cinco casos ocurridos en el sector de la industria, cuando en 2019 no se contó ni uno y seis en la construcción. De los restantes, tres se produjeron en el sector de los servicios, cuando el primer trimestre de 2019 fueron cinco, y uno en la agricultura, frente a tres el pasado año.

En cuanto al número de accidentes totales, leves y graves, han descendido ligeramente en un 5’05%, al pasar de 7.401 a 7.043. En concreto, 55 de ellos fueron de carácter graves, y 6.985 leves.