El coronavirus, que comenzó como una simple epidemia, ha terminado provocando una crisis económica nacional y prácticamente global por el cierre de establecimientos y los despidos masivos, especialmente vía ERTE.

Esto ha provocado que miles de familias se vean obligadas a decidir entre llenar la nevera o pagar el alquiler. Muchos han optado por la primera opción, sumándose a la huelga de alquileres que en Granada se refleja en el sindicato de inquilinas e inquilinos, Casa de Paso.

Denuncian la vulnerabilidad a la que se enfrentan muchas familias durante toda esta situación, y se suman a esta huelga para presionar al Gobierno para que afronte el tema. Algunos afirman que igual que el Ejecutivo se hace cargo de los ERTE, debería encargarse del tema de los alquileres. Muchos de los afectados critican su situación de ingresos nulos, por no estar sus ERTEs tramitados por el momento y el miedo al desahucio se convierte ya en algo generalizado.

Desde el sindicato califican las ayudas de Sánchez como insuficientes, y es que los alquileres se seguirán pagando aunque la economía se derrumbe.