Pedro Sánchez anunció este pasado martes que los autónomos que hayan tenido que cerrar sus negocios o quienes hayan visto reducidos sus ingresos debido al estado de alarma decretado tendrán derecho a beneficiarse de una prestación por cese de actividad, con la que no deben pagar la cotización social.

Dicha prestación, enmarcada en el conjunto de medidas extraordinarias por el confinamiento por el coronavirus, permitirá que, sin tener que darse de baja de la Seguridad Social ni en Hacienda, puedan ingresar el 70% de su base de cotización.

El objetivo de esta y otras medidas es facilitar una subsistencia básica a todos los trabajadores por cuenta propia que, desde el pasado domingo, tuvieron que cerrar sus negocios o aquellos que han sufrido una reducción del 75% en sus ingresos, respecto al mes anterior.

Esta prestación por cese de actividad supone que, en el 85% de los casos, se percibirá una paga de aproximadamente 660€. No obstante, dicha prestación será exclusivamente de un mes, con la posibilidad de ampliación hasta el día que finalice el estado de alarma, en el caso que este se amplíe.

El Ministerio de Inclusión ha añadido que el periodo en el que se perciba dicha paga se considerará como cotizado y no reducirá los periodos de prestación a los que pueda tener derecho. Además, la medida incluye a los autónomos que tengan empleados y a los societarios, los cuales también podrán efectuar Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE’s).

Cabe señalar que, el decreto publicado también hace referencia a medidas orientadas a facilitar el teletrabajo en las pymes. Dicha forma de trabajo se verá fomentada con ayudas económicas dirigidas a la financiación de ordenadores aptos para que los trabajadores puedan llevar a cabo sus tareas desde sus residencias.