Debido a la falta de adecuación del convenio laboral, los estibadores han manifestado que irán a la huelga desde el 25 al 30 de noviembre, y está previsto que se lleve a cabo en más de 30 puertos y sea apoyada por casi 7.000 trabajadores.

La Coordinadora Estatal de Trabajadores del Mar, sindicato mayoritario del sector, convoca dicha movilización con el objetivo de que se adapten los convenios laborales existentes en España al Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. Esta misma reivindicación ya hizo que se llevara a cabo una huelga de estibadores en el año 2017.

Sin embargo, la normativa que desarrolló el Gobierno en ese sentido tras esa movilización no se ha materializado, y muchas de las cláusulas que recogían los Reales Decretos están aún en el aire. Además, según explica el coordinador general de dicho sindicato, la patronal impidió que la negociación con la Asociación Nacional de Empresas Estibadoras (ANESCO) pudiera llegar a un acuerdo con relación a los 30 convenios que son necesarios para cada puerto, ya que se escuda en que es un tema complejo y que se necesita más tiempo.

Esta actitud de los empresarios, quienes han declarado que no han renunciado a las negociaciones, tiene preocupados a los trabajadores de la estiba, que temen que estos retrasos acaben significando que no se llevarán a cabo los convenios. Por ello, si no se llega a un acuerdo antes, los estibadores están decididos a desarrollar un paro durante todo el 25 de noviembre y que, hasta el 30, se continúen haciendo paros en diferentes horas.

Según declara la Coordinadora, este método tiene como objetivo no afectar a las mercancías perecederas o peligrosas, de modo que no sean necesarios los servicios mínimos y, sin embargo, provoquen importantes retenciones en el movimiento de las mercancías, como ya ocurrió en el año 2017.