Fuente: ABC

El malestar generado por el alto número de suspensos en las últimas oposiciones de ESO y Formación Profesional, celebradas el pasado 23 de junio, se deja sentir en la calle. Los opositores a profesor de Secundaria de la Comunidad de Madrid no se dan por vencidos y mantienen la presión en un doble frente. Por un lado, el de las movilizaciones en la calle: este lunes se han juntado frente a la Consejería de Educación del Gobierno regional. Por otro, por la vertiente legal-administrativa.

No entienden que haya habido 78 plazas desiertas en la especialidad de inglés, 56 en Física y Química, 105 en Matemáticas o dos plazas de clarinete en artísticas.

Es todavía menos comprensible cuando se cruza con otras informaciones, como que en Física y Química la Comunidad ya ha llamado a 467 interinos para dar clase el año que viene. Muchos de ellos, según la oposición, no valían para ser profesores con plaza. Varios de ellos seguramente sacaron notas muy bajas en el examen, que en muchas especialidades arrojó notas de 0 o 1. Pero realmente sí pueden dar clase, les han llamado.

Sobre las faltas de ortografía, tampoco comprenden que un error penalice medio punto de la nota de un examen, pero un mes de clase de interino otorgue 0,08333 puntos en el concurso de méritos (para el que llegue hasta allí).

En la mayoría de las comunidades autónomas se han sufrido los mismos problemas de suspensos masivos, oscurantismo con los criterios de corrección o la negativa a enseñar los exámenes a quien reclamaba. Por todas estas razones, creen que las oposiciones de este año han supuesto realmente un “ERE encubierto” para los interinos.

Se parte de la premisa de que Europa obliga a que alguien que encadene tres contratos consecutivos en el mismo puesto debe ser pasado obligatoriamente a indefinido, algo que en España se trasladó al sector privado, pero nunca llegó al público.

Tras una advertencia europea, Gobierno y sindicatos alcanzaron recientemente un gran acuerdo para que la temporalidad en el empleo público pasase del 20% al 8% que se considera razonable para una administración. De ahí surgió esta convocatoria de oposiciones, la mayor que ha habido en muchos años. Los interinos que han sacado estas bajas calificaciones caen en la lista y podrían quedarse sin trabajar, según lo que caigan, se rompe el vínculo y se empieza de cero, ya no cuentan los tres años.

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