Este pasado viernes salieron a la calle más de 1.500 personas en Torrelavega para exigir que se mantengan los empleos del sector industrial de toda Cantabria, región en la que este sector productivo supone casi el 20% de la economía y el 15% del empleo de forma directa, ya que indirectamente hay una gran mayoría que depende de él.

Los sindicatos convocantes, CC.OO. y UGT, han explicado que dicha manifestación se llevó a cabo en Torrelavega debido a que la Comarca del Besaya es de las que más sufre el problema del desempleo en el sector industrial, por los trabajadores de Sniace y Puertas Nueva Castilla, los cuales están a las puertas de un ERE, así como también por los empleados de Solvay, Nissan y Prysmian.

Una de las reivindicaciones de los trabajadores de este sector es, sin duda, la facilidad y la flexibilidad con la que se incumplen los convenios laborales a la hora de llevar a cabo un expediente de regulación de empleo (ERE).

Por ello, piden al Gobierno que lleven a cabo medidas concretas, como la derogación de la reforma laboral, la cual permite y facilita este tipo de despidos colectivos. Cabe señalar que Cantabria siempre se ha caracterizado por un tejido industrial dominado por la automoción, sin embargo, durante el pasado año este sector sufrió grandes alteraciones debido al modelos de transición ecológica del sector automovilístico, por lo que también reclaman la necesidad de una política energética, de innovación y de desarrollo tecnológico correctamente definida.

Este hecho se debió, en un primer momento, a la nueva concepción de los motores diésel, pero una nueva problemática es el aumento del coste del suministro de energía en las fábricas, lo cual no permite competir con otros países europeos, como Francia o Alemania, donde el coste eléctrico es mucho menor.