El domingo pasado, la Mesa en Defensa Por la Sanidad Pública de Madrid, convocó una manifestación desde la plaza de Callao hasta la puerta de la sede de la Comunidad de Madrid.

El sector de la Sanidad, pensionistas, pacientes y algunos taxistas se han movilizado por 77ª vez (una al mes). Con estas palabras: “Hablamos de verdugos porque estos políticos están ejecutando la sanidad pública madrileña”. Se denuncian los recortes de servicios públicos y la corrupción política.

Los manifestantes reclaman la subida de los presupuestos en sanidad en un 7% y un límite de 40 vistas por día. La realidad es que desde el comienzo de la crisis los servicios públicos están siendo destruidos, bajo pretexto de falta de presupuesto. Sin embargo, mientras tanto, bancos y autopistas son rescatadas con gasto millonario a cuentas públicas.

Hemos visto que, a pesar de los cambios de gobierno, a pesar del supuesto gobierno del “cambio” a manos de Carmena en la alcaldía, la situación de la sanidad y de los trabajadores no ha cambiado en absoluto y cómo en el día a día las condiciones han empeorado.

Mientras este tipo de gobierno presta su atención en hacer carriles bicis inutilizados o seguir la moda ecofeminista más “guay”, los trabajadores siguen pagando con su trabajo los lujos de los políticos.