La última investigación científica realizada por The Lancet Psycgiatry ha demostrado que el consumo de cannabis tiene un alto impacto sobre los trastornos psiquiátricos.

Uno de cada cinco casos de psicosis está ligado al uso diario de cannabis de alta potencia. En Amsterdam, cinco de cada diez nuevos casos de psicosis se deben al THC; explica Celso Arango, jefe del servicio de Psiquiatría Infanto-Juvenil del Hospital Gregorio Marañón de Madrid.

Uno de los investigadores subrayó que, si en Amsterdam el consumo de cannabis de alta potencia no estuviera disponible, la incidencia de casos psiquiátricos descendería en un 44%.

La sociedad actual no es consciente de los efectos altamente nocivos de la marihuana. El cannabis está socialmente aceptado como una droga blanda que no genera efectos secundarios perjudiciales. Sin embargo, los últimos estudios la relacionan con un sinfín de enfermedades crónicas. Casos como la esquizofrenia, el trastorno bipolar o la depresión.

El consumo de marihuana en España no hace más que aumentar sin ningún control. Cada vez es menor la edad media a la que los jóvenes comienzan a fumar porros. Aun así, el Gobierno sigue sin establecer políticas efectivas contra la drogadicción, o contra otros problemas que afectan en su mayoría a la juventud, como la ludopatía.

Podemos y Ciudadanos abogan por la legalización de la marihuana. El objetivo es centralizar el mercado de las drogas en una empresa nacional con la que extraer superbeneficios.

Estos partidos ponen su apuesta de legalización como algo progresista para nuestro país. Sin embargo, lo único que trae la droga es ruina y miseria. Los grandes empresarios se lucran a costa de la adición de los trabajadores, que buscan una solución desesperada a problemas como el paro o los desahucios.