Un año más, decenas de miles de personas recorren las calles de Bilbao pidiendo cambios en la política penitenciaria para acabar con la dispersión. Ha destacado la presencia de dirigentes de Podemos y de algunas victimas del terrorismo.

Según cálculos de la Policía Municipal, cerca de 65.000 manifestantes se han sumado este sábado a la marcha que pedía en Bilbao el acercamiento de los presos de ETA a las cárceles del País Vasco y Navarra. La plataforma ciudadana Sare, principal convocante de la manifestación, ha elevado esta cifra hasta 80.000, al sumar al cómputo total los asistentes a la movilización paralela celebrada en Bayona, en el País Vasco francés.

Además de prácticamente la totalidad de los cargos públicos de la formación abertzale EH Bildu, éstos han estado acompañados de representantes vascos de Unidas Podemos y de dirigentes de Esquerra Republicana (ERC), Junts per Catalunya y las CUP. Los asistentes han portado banderas en apoyo a los encarcelados vascos, así como enseñas independentistas catalanas e ikurriñas.

El abandono de la violencia por parte de la banda armada ha sido el principal argumento para reclamar que se aproxime a los presos a sus casas. La apuesta por la vía pacífica y la restauración de la convivencia se han visto materializadas con la presencia de diversas víctimas del terrorismo, algunas de ellas encabezando la manifestación: Asun Lasa, hermana de José Antonio Lasa, víctima del GAL; y Rosa Rodero, viuda del ertzaintza Joseba Goikoetxea, asesinado por ETA, han sostenido la pancarta reivindicativa y han leído un manifiesto al concluirse la manifestación.