Una nueva crisis económica podría empujar al 21,5% de la población balear (210.000 personas), que se encuentra en riesgo de exclusión social y que no han logrado mejoras respecto a la anterior crisis, a una situación de pobreza, situándose así dicha comunidad en la tercera del país con más personas en riesgo de exclusión, por detrás de Canarias y Extremadura.


Los datos, aportados por la Fundación FOESSA (adscrita a Cáritas), advierten que, a pesar de que las rentas medias han aumentado un 11%, los trabajadores de menores ingresos apenas han visto un aumento del 0,6% en éstos, lo que refleja una cada vez mayor diferenciación entre ricos y pobres.


Las causas de este aumento de la desigualdad pueden encontrarse en el aumento de empleos precarios y de baja calidad. Asimismo, el elevado coste de la vivienda se establece como otro de los causantes de este aumento de la pobreza severa. En concreto, el estudio determina que, 85.000 personas viven con la inseguridad de quedarse sin hogar y 120.000 más residen en hogares sin las condiciones adecuadas.


Sin embargo, la situación del país no ofrece datos más esperanzadores, ya que a nivel estatal un total de 8,4 millones de personas se encuentran en situación de exclusión social, mientras que en el año 2007 esta cifra se encontraba 1,2 millones por debajo. Además, la cifra de personas en situación de pobreza extrema alcanza al 3,8% de la población, es decir, 1,8 millones de personas.