El Ministerio del Interior ha reconocido que al menos 89 menores migrantes han sido encerrados durante este pasado año en CIE’s. Mientras que en 2017 se contabilizaron 49 menores internados, 40 menos que en 2018.

El Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) ha denunciado en la presentación de su informe anual la situación por la que pasan miles de migrantes cada año en estos centros a la espera de ser devueltos a su país de origen. En este informe destacan el paso de, según sus identificaciones, 93 probables menores repartidos entre los distintos CIE del país, siendo la mayor concentración la de Barcelona.

La cifra de los menores que se encuentran internados es una de las más preocupantes debido a que la propia normativa de los CIE prohíbe expresamente la entrada de estos menores en los centros, como refleja el mismo ministerio del Interior: “ No podrá acordarse el ingreso de menores en los centros de internamiento. Los menores extranjeros no acompañados que se encuentren en España serán puestos a disposición de las entidades públicas de protección de menores”. Sin embargo, en muchas ocasiones faltan referencias o documentos que puedan mostrar la edad de los migrantes, lo que dificulta la tarea de identificación. Aún así existen multitud de casos de la existencia de menores con la documentación que acredita su edad y que acaban siendo internados en el CIE e incluso son deportados del país.

En el informe del Servicio Jesuita a Migrantes también se destaca el gran porcentaje de “ejecuciones de la expulsión y devolución por la entrada ilegal” constituyéndose en un 46% de los casos, juntándolo al 10% que sufren la “devolución por violación de prohibición de entrada”, es decir, más del 55% (4.383 según el informe del SJM) de los migrantes que han pasado por un CIE en 2018 (7.855) han sido expulsados y devueltos a su país.