Los bancos están recibiendo cada día miles de peticiones de clientes a los que se les hace imposible el pago la hipoteca. Solicitan que les alivien el pago de la hipoteca u otro tipo de préstamos.

La mayoría de ellos no cumple los criterios de vulnerabilidad económica exigidos para la moratoria prevista por el Gobierno para hipotecas de vivienda y locales comerciales. Pese a no haber datos oficiales, una encuesta de la asociación ASUFIN reduce al 10% la cantidad de interesados que cumplen además las condiciones.

Desde Bankia, por ejemplo, aseguran tener 3.000 moratorias aprobadas, de entre las 800.000 que tienen en la cartera. Caixabank reconoce tener decenas de miles de peticiones, de los 1,3 millones de hipotecas. Los bancos aseguran estar intentando buscar soluciones para poder hacer frente a los impagos que se prevén, aunque no entren en los supuestos establecidos por el Gobierno.

Las exigencias para el aplazamiento del pago de la hipoteca son las siguientes: Para empezar, haber quedado en paro o haber sufrido una importante pérdida de ingresos o ventas (un 40% como mínimo). Además, que el conjunto de ingresos de los miembros de la unidad familiar no supere el límite de tres veces el IPREM, es decir, 1.613 euros; aunque el tener hijos a cargo, la edad o grado de discapacidad aumentan el límite. También la cuota hipotecaria con gastos y suministros básicos tiene que ser superior o igual al 35% de los ingresos. Por último, que el esfuerzo que representa la carga hipotecaria sobre la renta familiar se haya multiplicado por 1’3 al menos.

Según el análisis de ASUFIN, el 82% de los interesados cumple el primer requisito, un 30% el segundo, el tercero un 51% y el cuarto tan solo un 20%.