La ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, ha situado el inicio de la desescalada del actual confinamiento a partir del próximo 26 de abril y ha advertido de que la retirada de las medidas de aislamiento se realizará en cualquier caso de forma “progresiva” y “ordenada” atendiendo a las recomendaciones que hagan los expertos tras analizar la evolución de los datos de estas dos semanas próximas.

En una entrevista en Antena 3, recogida por Europa Press, Montero ha evitado adelantar futuros escenarios más allá de indicar que será a partir del 26 de abril, y no antes, cuando pueda iniciarse la progresiva relajación de las restricciones. Sin embargo, más tarde el propio Ejecutivo, el Ministro de Sanidad, Salvador Illa, y el de Transportes y Movilidad, José Luis Ábalos han matizado las palabras de Montero al declarar que otra cosa será la vuelta a la “ocupación de calles y plazas”, que se realizará “con instrucciones claras” que transmitirá el propio Ejecutivo.

“De forma ordenada, los ciudadanos podrán ir recuperando su vida normal, recuperando la ocupación de las calles, de las plazas, de manera muy controlada y con diferentes escenarios que están encima de la mesa”, ha expresado Montero. Pero estos escenarios no se adelantan porque el Gobierno quiere tener antes la información sobre la pandemia “de la semana que viene y la siguiente”, que se antoja “crucial” para saber qué medidas tomar a partir del día 26.

Serán “medidas claras” para que “todo el mundo sepa qué puede y qué no puede hacer”, ha prometido, pero “se hará con diferentes escenarios que no anticipamos porque queremos que los técnicos decidan”, ha justificado. Pero la directora adjunta del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), María José Sierra, señaló este martes que existe la posibilidad de que las medidas que se puedan adoptar no sean homogéneas en todo el territorio español, y haya diferencias en función de la incidencia de la pandemia por autonomías.