La pasada semana dos trabajadores fallecieron durante su jornada laboral en el sector de la construcción. Ambos sufrieron las consecuencias de la precariedad laboral, del aumento de la carga de trabajo y, sobre todo, de que los empresarios cada día buscan hacer de los trabajos manuales un beneficio continuo. Ello les obliga a recortar dinero en materiales e instrumentos de trabajo, siendo el trabajador el verdadero perjudicado.

La relevancia de estos dos casos no es menor ya que, desde 2012, la muertes y accidentes laborales están aumentando de forma muy drástica, aumentando desde los 404,000 accidentes y 447 muertes en 2012 a 520,000 accidentes y 506 muertes en 2018, pasando por 489,000 accidentes y 496 muertes en 2016 y 503,000 accidentes y 484 muertes en 2017, según informes del Ministerio de Empleo y Seguridad Social.

Además, cabe señalar que las bajas y/o accidentes de gravedad se han incrementado, pero en menor medida, y que, sobre todo, es el sector de la construcción, seguido por el agrícola, el que mayor número de accidentes y muertes laborales tiene tras de sí.

No hay duda alguna del por qué de este auge en accidentes laborales: con la crisis y con la caída de la burbuja inmobiliaria se produjo un enorme recorte en inversión de materiales, instrumentos de trabajo, etc. que se justificaba en “salvar la empresa por la mala coyuntura económica y del mercado”. 

Día tras día, pese a que el Gobierno diga que el país y la economía están saliendo de la crisis, en la vida de los trabajadores esto no son más que palabras vacías. Los trabajadores se ven cada día más asediados por la precariedad tanto en sus hogares como en el trabajo, mientras se nos dice reiteradamente que “España ha superado la crisis” o que “en este mes ha aumentado la contratación”.

Pero la realidad de los trabajadores está muy lejos de lo que nos venden los empresarios y los partidos que los defienden. La realidad de los trabajadores es de abandono por parte de los sindicatos frente a los problemas en el trabajo, de contratos de ingentes horas laborales por un sueldo mísero, de desamparo al ser echados de nuestras casas por no poder llegar a fin de mes, … ¿Es que acaso estos “gobiernos del cambio” del PSOE, Podemos y demás están dando soluciones a nuestros problemas? ¿A qué problemas están dando solución cuando hasta en nuestro entorno laboral cada vez hay más accidentes y más muertes?