Durante el Pleno del Ayuntamiento de Madrid del pasado miércoles, la Presidenta, Isabel Díaz Ayuso, defendió el papel de la sanidad privada y mantiene la no renovación de los profesionales sanitarios que fueron contratados para hacer frente a la crisis sanitaria provocada por el COVID-19.

En su comparecencia, la Presidenta ha defendido la necesidad de que haya una férrea colaboración entre la sanidad privada con la pública, ya que, según afirma, era necesario poner a disposición de la Comunidad de Madrid todo el potencial del que se dispone para atajar la situación. Sin embargo, este discurso se contrapone con la necesidad de habilitar el Hospital provisional de Ifema.

Por lo que respecta a la decisión de no renovar a los sanitarios contratados, ha sido denunciado por el sindicato de enfermería Satse Madrid. Dichos trabajadores tenían, en la mayoría de los casos, contrato hasta finales de mayo o junio. A pesar de ello, y de que la pandemia continúa estando activa, aquellos cuyo contrato finalizaba ahora a finales de abril ya han sido informados de que no se producirá renovación.

Ayuso también ha querido destacar el papel dentro del Plan de Acción de los hoteles como recurso para los pacientes contagiados. Además, en su comparecencia ha agradecido a los empresarios hoteleros de la Comunidad de Madrid que, gracias a ellos se han podido medicalizar 13 hoteles, en los que se han destinado mil camas y en los que ha habido más de 2.000 ingresos, y otros 22 se han utilizado como alternativa habitacional para los sanitarios.

No obstante, la Federación de Servicios públicos de UGT Madrid ha denunciado que este último recurso ha excluido a los trabajadores de residencias de mayores, de menores y de personas con discapacidad, ya que Ayuso se negó a prestar el servicio de apoyo hotelero a los trabajadores de residencias públicas.