Como es sabido, existen unas sólidas relaciones diplomáticas entre los Gobiernos de España y Arabia Saudí que van más allá de la mera cordialidad. Además, los tratados comerciales de material armamentístico entre España y Arabia Saudí han sido una constante.

Se iniciaron formalmente con un acuerdo firmado por ambos países en el verano de 2015, con el entonces ministro Pedro Morenés, y se han mantenido de forma regular.

A pesar del hecho de que las Naciones Unidas no amparan en ningún caso la venta de armamento militar para ser utilizado en Yemen, como era el caso, el tratado se ha mantenido vigente hasta el momento presente, cuando se han empezado a poner en cuestión.

Según el último acuerdo comercial contraído entre ambos países, se estipulaba la venta por parte de España de 400 bombas a Arabia Saudí para ser utilizadas en Yemen en el marco de la Operación Tormenta de la Firmeza y Devolución de la Esperanza contra los hutíes. El contrato ha sido paralizado recientemente por el Ministerio de Defensa.

Dado que la venta de armamento para realizar un ataque a Yemen podría resultar en todo un escándalo mediático al tener en contra incluso a Naciones Unidas, la Ministra de Defensa, Margarita Robles, ha decidido romper el acuerdo con Arabia Saudí para procurarle un lavado de cara al nuevo gobierno. Es más, siempre que la venta armamentística a Arabia Saudí con fines poco “claros” – apoyo militar y logístico al DAESH – no se ha hecho mediática, las transacciones han seguido con total normalidad.

Sin embargo, las relaciones diplomáticas entre España y Arabia Saudí no han sido puestas en entredicho por ningún gobierno, ni del PSOE ni del PP, y de hecho prosigue la amistad entre la Casa Real Española y los líderes sauditas.

Los trámites para la paralización del contrato han sido iniciados, pero por el momento el material bélico se halla en una base militar de Aragón, almacenado y dispuesto para ser recogido por los compradores, que ya han abonado 9,2 millones de euros que habrán de ser devueltos por el Gobierno español, si es que el proceso de ruptura del acuerdo sigue en marcha.