Esta semana, el Tribunal Constitucional ha anulado parte del mecanismo de cálculo de la pensión de jubilación de los trabajadores a tiempo parcial. Esta medida se debe al trato desigual que se daba entre los asalariados parciales y aquellos que trabajan a jornada completa. Además, también, porque discriminaba de forma indirecta e injustificada a las mujeres.

Esta nueva forma de establecer las pensiones debe aún ser regulada por el Gobierno y tendrá efectos sobre aquellos que se jubilen a partir de la publicación de la sentencia en el BOE. El perfil más extendido en el trabajo a tiempo parcial es el de una mujer asalariada en el sector privado, y que trabaja en las actividades de limpieza, hostelería o comercio.

El Ministerio de Trabajo todavía está estudiando el fallo del Tribunal Constitucional para ver cómo modificar la forma de cálculo y tampoco ha informado aún sobre su estimación del número de personas afectadas por la sentencia.Existen dos casos concretos en que el nuevo mecanismo no beneficiará a los trabajadores afectados: por un lado, las personas que trabajan durante muy pocas horas y al final de su carrera no llegan al mínimo; y por otro, aquellas que han trabajado con jornadas parciales de muchas horas y que con el actual método de cálculo no se veían penalizados. 

Cabe destacar el argumento de la fiscal general al respecto, que afirma que la normativa en cuestión hasta ahora “carece de proporcionalidad al exigir a los trabajadores a tiempo parcial unos periodos reales de cotización notoriamente superiores a los de los trabajadores a tiempo completo para alcanzar el mismo porcentaje sobre la base reguladora, incluso realizando las mismas cotizaciones”.

Según la EPA, este tipo de jornadas tienen más incidencia entre los trabajadores más jóvenes y de avanzada edad. Y siempre, las mujeres tienen porcentajes de parcialidad mucho más elevados que los hombres.