Este miércoles, Josep María Font, el párroco de Arbeca (Lleida) y otras localidades colindantes, ha sido cesado por el arzobispo de Tarragona, Jaume Pujol, por abusos a menores.

Esto ha ocurrido un día después del cese de funciones del párroco tarraconense Francesc Xavier Morell, acusado también de abuso sexual de menores.

A través de un comunicado oficial en la web del Arzobispado, han publicado las declaraciones del párroco de Tarragona en la que pide ‘’disculpas a quién haya ofendido’’.

La misiva deja bien claro que el presunto abuso de menores no le parece al cura un delito penal y moral lo suficientemente grave como para ser expulsado de la orden clerical: ‘’Ante las últimas noticias aparecidas en los medios de comunicación hacia mi persona, aunque los hechos ocurridos no impiden ejercer el ministerio en estas parroquias y en bien de ellas, de acuerdo con el arzobispo he decidido pedir ausentarme un tiempo’’.

Nuevamente la Iglesia católica condena de palabra pero no de acto las terribles acciones realizadas por otro de sus párrocos, estando esta institución envuelta en innumerables casos de abusos sexuales a menores, resultando nuevamente intocable debido al gran poder que a día de hoy mantiene, teniendo una gran influencia en la educación (y llegándose a lucrar de esta) y sus cuantiosas propiedades sin declarar, y todo esto, a beneplácito de todos los gobiernos por los que hemos pasado, incluido el del “cambio”.