Isabel Díaz Ayuso, como nueva presidenta de la Comunidad de Madrid, ya ha elegido a su equipo. Dentro de su lista, marcada por la polémica, destaca su número dos, antiguo alcalde de Alcorcón y nuevo consejero de Vivienda, David Pérez.

En su etapa como edil acumuló un largo historial de polémicas, desde declaraciones machistas hasta negarse a colocar la bandera LGTBI en el Ayuntamiento. Desde ahora, será el encargado del área de Vivienda tras no haber querido hacerse cargo, en su paso por Alcorcón, de 93 mayores que iban a perder sus viviendas a causa del plan Permuta.

Este plan, desarrollado hace diez años por la Empresa Municipal de Gestión Inmobiliaria de Alcorcón, Emgiasa, nació a raíz de la creación de siete mil viviendas en el ensanche sur de la localidad. Por cuestiones legales, una parte de las mismas debían estar destinadas a personas con problemas de movilidad. Por esa misma razón se las ofrecieron a este grupo de mayores de 70 años. Pero para acceder a estas nuevas viviendas se les propuso como condición la cesión de sus antiguas viviendas, céntricas y sin adaptar a sus necesidades.

Sin embargo, este plan se vino abajo, y es que en 2012 Emgiasa se declaró en concurso de acreedores de manera voluntaria después de haber acumulado 333 millones en deudas, pagos y obligaciones pendientes. Entonces, desde los Juzgados  se dictó una sentencia que obligaba al grupo de personas de tercera edad a comprar las nuevas viviendas o regresar a las antiguas.

En este contexto, David Pérez y el grupo popular decidieron no hacerse cargo de las viviendas, alegando que el Ayuntamiento estaba en plan de ajuste y no podía realizar ninguna adquisición de patrimonio. Esa fue la razón que motivó la moción de censura impulsada por el PSOE y Ganar Alcorcón, que ahora gobiernan la localidad.

Por otro lado, David Pérez también se ha visto envuelto en el caso Púnica, ya que según se informó, el alcalde estaba relacionado con la empresa investigada Waiter Music. Según las declaraciones del ex dirigente de la compañía, su empresa recibía información privilegiada para ganar los concursos para la organización de los conciertos de las fiestas de Alcorcón. 

Su trayectoria también se vio marcada por polémicas generadas tras una serie de declaraciones machistas en 2015, en las que descalificaba a las mujeres feministas llamándolas frustradas, amargadas, rabiosas y fracasadas y al pronunciarse en contra del aborto. 

Por último, ha sido acusado de filtrar documentos a los medios para perjudicar a sus adversarios políticos y de estar relacionado con la fundación ultracatólica Educativo Servanda.