Cada vez es más frecuente encontrar caravanas y furgonetas circulando por las Islas Baleares, pues es un medio que se ha popularizado para viajar. Sin embargo, la continua subida de los alquileres en el archipiélago, que ya supera en un 18’4% a la media estatal, ha hecho que cada vez más trabajadores tengan que recurrir a estos vehículos para vivir de forma permanente, y no durante las vacaciones o el fin de semana.

Según un estudio del portal inmobiliario Casaktua, aproximadamente la mitad de la gente que busca una vivienda en Baleares, donde el precio medio del alquiler se sitúa en los 1.235€, no encuentra ninguna que pueda pagar. El mencionado estudio asegura, además, que no son pocos quienes se ven en la situación de tener que usar caravanas para alojarse.

Esta forma de vivir genera también problemas entre los vecinos, al no existir lugares específicos para que puedan aparcar estos vehículos, viéndose de esta forma obligados a hacerlo en los aparcamientos destinados a los coches, en la calle. Solo el año pasado, se llegaron a matricular en España más de 4.900 autocaravanas y este año se espera un aumento del 30%.

Cada vez más gente se acoge a esta alternativa ante la falta de vivienda, sobre todo en verano. Muchos trabajadores de temporada optan por este sistema barato de residencia. También están surgiendo empresas y particulares que tratan de sacar tajada de estos vehículos y los alquilan por días a turistas.

Esta situación es un ejemplo más del grave problema de acceso a la vivienda que existe actualmente en Baleares, donde los salarios se mantienen mientras el precio de la vivienda aumenta año tras año (un 10’3% respecto de 2018), forzando a la gente a buscar alternativas.