A pesar de que los datos reflejen que los meses de octubre se producen casi tantas incorporaciones al empleo como a inicios de verano, este hecho no se corresponde con la realidad, ya que todas las nuevas incorporaciones a la Seguridad Social las representan los profesores que fueron despedidos al finalizar el curso escolar.

En realidad, a pesar de venderse este mes de octubre como el segundo mejor de toda la serie histórica, si no se tuvieran en cuenta las 157.000 afiliaciones de los profesores, se habrían destruido más de 50.000 empleos y, todo ello, teniendo en cuenta que esta práctica es ilegal.

Además, cabe señalar que el Tribunal Supremo ya habría fallado en varias ocasiones sobre dicha ilegalidad, ya que no está permitido despedir y, por tanto, no pagar las vacaciones de aquellos trabajadores cuya actividad no se lleva a cabo durante esos meses.

Sin embargo, de cada año el número de afiliaciones en el mes de octubre es cada vez mayor, ya que esta práctica está cada vez más generalizada y se reproduce tanto en los centros públicos, dónde se está empezando a corregir, como en los centros del sector privado. Éstos últimos también englobarían aquellas actividades como clases de apoyo, actividades formativas extraescolares, autoescuelas…

Para poder observar la situación real de desaceleración del mercado laboral debemos fijarnos en la evolución respecto al mismo mes del año anterior, es decir, octubre de 2018. De esta forma vemos cómo en dicho periodo ha habido 436.920 nuevos afiliados, un 2,30% de aumento mientras que hace un año se trataba de un 3,05%.

Si nos centramos en el número de parados, en el mes de octubre, la cifra llegaba a los 3,18 millones, es decir, casi 98.000 parados nuevos, lo que supondría el mayor aumento desde el año 2012. Además, este desempleo se ha incrementado en todos los sectores, aunque destaca especialmente en los servicios (71.918 nuevos parados), la agricultura (16.072) y la industria (5.851).