Hace unos meses, Justicia decidió encargar a un grupo de investigadores de la Universidad Complutense de Madrid una lista con los nombres y apellidos de las víctimas del Holocausto nazi. Esta información ha estado escondida durante más de seis décadas, hasta que el Gobierno ha decidido sacarlo a la luz como forma de reconocimiento.

Consideran que supone también “una reparación moral” y añaden “lo primero que vamos a hacer es inscribirles en el Registro Civil porque son españoles, tienen derecho, y no se les puede tener en unos libros de archivo, en un rincón del archivo “, explica a Efe la subsecretaria de Justicia, Cristina Latorre, encargada del departamento de Memoria Histórica.

La cifra sube a un total de 4435 españoles y hace referencia a los españoles asesinados en el campo de concentración Mauthausen, Austria.

Toda esta información, junto al lugar de procedencia, se recoge en 19 tomos elaborados por la Oficina Notarial del Estado Francés para Deportados entre 1950 y 1951 , tras la liberación del campo , y fueron enviados a España un año después. El grupo de investigación ha ido cotejando cada identidad con documentos oficiales para verificar​ sus verdaderos nombres, ya que muchos los cambiaron por la seguridad de sus familiares.

Estos españoles fueron defensores de la República obligados al exilio en Francia tras el golpe de Estado, y más tarde fueron a luchar contra el fascismo; pero fueron detenidos en Alemania y deportados a los campos de concentración como apátridas tras la negativa de Franco de que hubiera españoles fuera de las fronteras españolas. De los más de 7000 españoles que fueron enviados a Mauthausen-Gusen, murieron 4435. De los que sobrevivieron, el 60% falleció meses después.

Concha Díaz Berzosa relata que los que sobrevivieron lograron extraer copias de los registros y una vez en Francia pudieron elaborar una lista con sus compañeros fallecidos. Con ella, España podría haber solicitado en su día indemnizaciones para las víctimas del nazismo, pero Franco lo mantuvo en secreto. Sin embargo, si con la época franquista hubo silencio, en los años de democracia ha habido un olvido de estos gloriosos republicanos que dieron su vida por la lucha contra el fascismo.

Mientras tanto el Ministerio de Justicia se limita a proponer una colocación en Madrid de un monolito para recordar la memoria de estos españoles. ​