Que más allá de lo tontorrona que sea nuestra derecha – que lo es – aquí ya se han repartido las cartas: sea quien sea que gane las próximas elecciones, el gobierno será de derechas.

Nooooo, no perdáis tiempo en votar a “males menores”. Ya no hay mal menor. Ya no hay nada.

Sólo la lucha desnuda por la supervivencia.

Tan confortables como os sentís en el saloncito de vuestra casa alquilada o hipotecada, entiendo que esto es algo que suena muy duro…

“Cosas de Ballstoucher”, diréis.

No amigos, no: estamos llegando a un punto en que los poderes económicos se ponen la careta de payaso, para que nos riamos mientras nos aplastan: Trump, Bolsonaro, Boris Johnson… etc.

Los siguientes seremos nosotros, votemos a quien votemos. Serán ridículos, sí… Pero vienen a clavarnos sobre el madero.

Por Javier Ballstoucher.