En vista de la aproximación del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, la coalición Unidos Podemos, conformada por Podemos e Izquierda Unida, ha decidido darle un cambio de género al nombre, pasando a denominarse ‘’Unidas Podemos’’.

Tras meses de uso en privado de este nombre, han decidido registrarlo en el registro de partidos del Ministerio del Interior. Según sus responsables, este nombre es ‘’la voz de personas y organizaciones. Sin distinción de sexo, edad, condición sexual o raza’’. Además del ‘’Unidas’’, utilizan el femenino plural para referirse a un grupo o colectivo, siendo esto gramaticalmente incorrecto, pero defienden su uso por ser, según ellos, una táctica para copar espacios arrebatados por el patriarcado, ya que ‘’en el vocabulario está la lucha contra el patriarcado’’.

Esta utilización del femenino como herramienta para ‘’atacar’’ al patriarcado se remonta a las asambleas del movimiento 15-M, en el que los portavoces y líderes de las charlas comenzaron a utilizar el femenino plural porque ‘’hablaban personas a personas’’.

En el resto de territorios también se utilizará la marca ‘’Unidas’’, seguida del nombre del partido o coaliciones que se presenten en cada territorio concreto.

Al sustentarse el movimiento político de Podemos e Izquierda Unida en una gran mayoría de simpatizantes y activistas del movimiento feminista en boga durante los últimos años, y sobre todo por la proximidad del 8 de marzo, de manera oportunista, los dirigentes de Unidas Podemos han decidido darle un nuevo cariz a su coalición, siendo un mero cambio de forma, meramente simbólico, que no soluciona ni de lejos el acuciante problema estructural que atraviesa hoy en día la “izquierda” de nuestro país.

Mientras la coalición de “izquierda” parlamentaria más grande de España se inmola en debates sobre el lenguaje inclusivo alejados de los problemas reales de los trabajadores como son el paro, los desahucios, el aumento de los precios de la vivienda, la precarización laboral, etc., los partidos de extrema derecha van en auge con sus discursos populistas y xenófobos aprovechando el desencanto producido por estos partidos del “cambio”.