Este lunes, la ejecutiva de Podemos ha tendido la mano al PSOE y a Más País, plataforma liderada por Iñigo Errejón, con intención de formar, según su portavoz Noella Vera, “un gobierno amplio de coalición progresista, donde se haga frente a los indicios de crisis aplicando recortes por arriba y nunca haciendo recaer estos en la clase trabajadora”.

Dos de las principales reformas que compartiría este acuerdo serían la aplicación de un impuesto a la banca y devolver el impuesto de hipotecas. 

Aun así, entienden que el PSOE intentará pactar con Ciudadanos si esto les permitiera establecer un gobierno, y esto conllevaría, según ellos, aceptar la política impuesta por Bruselas, la cual se centraría en aumentar los recortes sobre las clases trabajadoras. A pesar de ello, la escisión entre Pablo Iglesias e Iñigo Errejón dista mucho de ser solventada. 

La coalición morada achaca a Errejón el hecho de arrimarse al PSOE sin ninguna exigencia, de manera “gratuita y sin garantías” según dicen, facilitando así la formación de un gobierno entre Sanchez y Rivera, cosa que según Podemos, es inadmisible y que ellos jamás lo harían.

En la misma línea, aseguran que en caso de Sánchez y Errejón se unieran para impedir que Podemos este en el gobierno supondría apuntalar el bipartidismo, y que los poderosos “siguieran durmiendo tranquilos”. En resumen, califican a Más País como un espejo del PSOE.

A esto Más Madrid ha respondido que ellos votaran con responsabilidad y perspectivas de futuro, ante la incapacidad de los socialistas y morados de llegar a un acuerdo, creando un fuerte división en el “campo progresista”. Según afirma el líder de la plataforma, “No todos los cambios que queremos conseguir se van a conseguir con el próximo Gobierno, pero seguiremos empujando, porque es hora de que alguien piense con la mirada larga, más allá del próximo congreso”.